WASHINGTON.- Las señales de una nueva era de cooperación entre Estados Unidos y el régimen chavista tras la captura de Nicolás Maduro empiezan a ser cada vez más nítidas. Mientras Donald Trump busca acelerar con las empresas norteamericanas en su ambicioso plan para explotar el petróleo venezolano y desechó su amenaza de una segunda ola de ataques, este viernes ambas administraciones abrieron las puertas a un proceso para reanudar las relaciones diplomáticas, suspendidas desde 2019.
