En un juicio oral realizado en el Tribunal en lo Criminal 2 departamental, los Jueces Dres. Antonio Severino, Matías Zabaljauregui y Marcos Milano condenaron por unanimidad a un vecino de Santa Teresita hallado penalmente responsable de haber abusado de su sobrina.
El Juez de primer voto, el Dr. Severino, señaló que con las pruebas incorporadas al juicio había formado convicción que en Santa Teresita entre los años 2020 y 2022, un sujeto que se encontraba al cuidado de su sobrina cuando éste tenía entre 7 y 8 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente abusó sexualmente de la misma en al menos tres o cuatro oportunidades.
Para ello consideró la denuncia formulada por la progenitora, en la cual dijo haber recibido un llamado de su ex pareja y padre de la niña, en el que le decía que se acercara en forma urgente hasta el hospital de la localidad. Que una vez allí le había contado que había llevado la menor al nosocomio luego de que esta les contara a sus compañeras de escuela que hacía unos 3 años había sido abusada por su tío. Refirió la mujer que efectivamente en el Hospital le informaron que su hija «había sido abusada», que un médico de policía le dijo que tenía secuelas físicas, por lo que tras salir del lugar habían ido directamente a formular la denuncia. Precisó la denunciante haberle preguntado a su hija, y refirió que ella le había manifestado que esos abusos habían ocurrido cuando estaba en casa de su abuela, puntualizando la mujer que el sindicado era hermano del papá de la niña, quien tras conocerse lo que estaba ocurriendo había desaparecido porque tanto el padre de la menor como el abuelo «lo querían agarrar».
La niña en su declaración, dijo que su tío siempre quería que ella durmiera a su lado en la cama, que esperaba a que todos se durmieran para sacarle la “ropa de abajo” y hacer él lo mismo con la suya, para a continuación abusar sexualmente de ella. Dijo que inicialmente ni su padre ni su abuelo le habían creído, que la acusaban de mentirosa, que su madrastra había sido quien la había apoyado, que entonces su papá la había llevado al hospital donde efectivamente se había comprobado el abuso.
Una psicóloga recordó que los padres la habían llevado en consulta a raíz de los ataques de llanto, angustia y expresiones violentas que había comenzado a presentar, precisando que esa sintomatología podría corresponder con haber sido víctima de abuso sexual.
El defensor en su alegato refirió sobre una carencia absoluta de certeza por parte de la prueba traída por el fiscal, hizo hincapié en que la médica que practicó la revisión no había dado certezas, que de hecho la nena practicaba varios deportes y podría ser a causa de ello la lesión descripta en la acusación. Asimismo tildó a la niña de “mentirosa compulsiva”, y dijo que su relato estaba armado y estructurado, que este había sido inducido por la madre, descalificando también el testimonio de las psicólogas.
Para el doctor Severino y contrariamente a lo referido por la Defensa, no había sido el deporte la causa que se había descripto como indicador de abuso sexual.
Por ello y acompañado en el voto por los restantes Jueces, el Tribunal por unanimidad resolvió condenar a S.C.C., de 25 años de edad, con domicilio en Santa Teresita, a la pena de “Diez años de prisión” por resultar autor penalmente responsable del delito de “Abuso sexual agravado por ser cometido por el encargado de la guarda de la menor, aprovechando la situación de convivencia preexistente”. Además dispuso, que cuando la sentencia quede firme se le extraiga al imputado una muestra biológica para ser incorporada al Registro Nacional y al Banco Provincial de Datos Genéticos de la Suprema Corte de Justicia.
Nota: se omiten nombres o detalles que pudieran permitir identificar a la víctima.
