A pocos días de concretarse la renovación parcial de los integrantes del Concejo Deliberante y de haberse recientemente aprobado la Ordenanza Impositiva y el Presupuesto 2026 del Municipio, dialogamos con Guillermo Ibarra, actual Presidente del H.C.D. para conocer detalles y su visión sobre el futuro desenvolvimiento del legislativo local.
Respecto de la Impositiva y del Presupuesto Ibarra señalaba, que respecto del vigente se lo “ha incrementado en un 30 por ciento, el Presupuesto que va a manejar el Municipio en el 2026 será de 28.500 millones de pesos. Seguramente después se lo irá actualizando por inflación. Cuando asumimos lo hicimos con un Presupuesto de 5.000 millones, y eso tenía que ver con el reajuste de partidas que se practicaba. Entraba más plata y recién cuando se realizaba la Rendición de Cuentas se conocía cuál había sido el monto real de ese Presupuesto”.
- – ¿Eso explica la sideral diferencia de montos?
El año pasado hubo un sincericidio, la decisión fue blanquear la estimación anual del Presupuesto Municipal, por eso hay tanta diferencia entre el Presupuesto 2024 y el de 2026. El próximo año el Ejecutivo administrará inicialmente 28.500 millones de pesos, que es un treinta por ciento más respecto del de este año.
- – ¿Para solventarlo la Impositiva tiene ese aumento o los hay mayores?
La Impositiva en principio, tiene casi todas las Tasas con un incremento del 30 ciento, que es una cifra cercana a la inflación interanual y por debajo respecto de la estimada para 2026. Hay algunas Tasas y Derechos, por ejemplo los que tienen que ver con el Parque Termal y con la Red Vial, que supera en poco ese treinta por ciento.
- – ¿Esta Ordenanza Impositiva se aprobó con mayoritario consenso de Concejales?
De los cuatro espacios políticos que tienen representación en el Concejo, tres votaron a favor. Todas las modificaciones que la oposición pidió se llevaron adelante, y eso también hay que decirlo. Los Concejales que tuvieron la responsabilidad y el compromiso de leer la Impositiva y de solicitar reducción o eliminación de Tasas, que significaba mejoras para el Municipio y para los vecinos que son los que pagan los impuestos, todos esos pedidos se llevaron a cabo, se concretaron. Después estuvieron los Concejales que no pidieron nada, buscaron agarrarse de algo para votar en contra. Quizás no comprenden que ha cambiado el funcionamiento del Concejo, antes los Concejales no podían meter mano en los Expedientes, especialmente en la Impositiva o el Presupuesto, ahora, y llevamos dos años seguidos así, ambas Ordenanzas tienen modificaciones respecto de las que manda el Ejecutivo, y la mayoría de esas modificaciones son pedidas por la oposición y se toman.
- – Es un cambio significativo, dejar de solo levantar la mano para hacer valer la representación que les otorga la comunidad…
Eso es lo que desde mi lugar quiero transmitir respecto del rol de Concejal, y que es lo que vinimos a recuperar. Que el Concejal, sea oficialista u opositor, cuando ve un Expediente, una iniciativa que se puede mejorar, su trabajo es mejorarla. Después iremos a las Sesiones, discutiremos, diremos que esto estaba mal y que lo cambiamos, lo que fuera, pero el rol nuestro es mejorar todo aquello que tendrá impacto en los vecinos, que es precisamente lo que hemos hecho este año.
- – Antes de avanzar. ¿El incremento de la Tasa Rural tiene mucha diferencia con respecto al resto de los impuestos?
No lo recuerdo puntualmente, pero el incremento ronda el 40 por ciento, es muy cercano al incremento que tuvo para este año. También hay incrementos en los derechos que pagan los Feedlot y los Supermercados, que históricamente estuvieron muy juntos y ahora se los separó un poco. Se eliminaron algunos derechos de oficina, algunos incorporados hace más de 20 años y que la tecnología hizo obsoletos.
- – ¿Cómo fueron esas deliberaciones para lograr un consenso mayoritario?
Yo tengo un perfil en el que escucho, cuando me traían una modificación y la creía razonable, la aceptaba. En realidad no hubo margen para decir que hubo una discusión mayor, porque los Concejales que quisieron trabajar la Impositiva y que pidieron modificaciones, las tuvieron, porque había voluntad de trabajarla así. Los que no tenían interés en votar a favor procuraron seguir fomentando la grieta, la buscaron queriendo encontrarle defectos a la Ordenanza, algo en que poder fundamentar su voto en contra. El trabajo de los Concejales es ese, trabajar, consensuar, saber que el rol es ser un nexo entre el vecino y el Ejecutivo. Nosotros tenemos que dialogar, acordar, buscar lo mejor para la comunidad. Tenemos la responsabilidad de representar a todos los vecinos, no a algunos vecinos en particular. Y no solo tenemos que atender la demanda de los vecinos, sino mejorar la parte administrativa, el funcionamiento de la Municipalidad. La Impositiva es una Ordenanza lo suficientemente importante como para tratarlo con seriedad y con consenso, porque si tiene consenso es que todos los Concejales de todos los espacios políticos trabajaron pensando en la comunidad y no en los intereses de un sector.
- – ¿Ese sector que no votó o no acompañó la Ordenanza tuvo su propio Proyecto?
No, votaron en contra sin haber presentado un despacho en minoría, lo que demuestra que no se sentaron a trabajar. Seguramente si hubiesen presentado un despacho de minoría pidiendo modificaciones, no tengo ninguna duda que las habríamos consensuado y votado.
- – Con la asunción de los nuevos Concejales el panorama del oficialismo se muestra prometedor. Tendrá cuórum propio… ¿Cómo ve la integración del nuevo Concejo?
Quiero separar una cosa. Para este Ejecutivo hubiera sido más fácil votar el Presupuesto, la Impositiva, después del 10 de diciembre, la podría haber votado con mayoría y con quorum automático. Pero la decisión del Intendente (J. P. García) fue votar antes de esa fecha con el desafío de mejorarlas en todo lo que se podía. Y creo que ese es el mensaje a la comunidad, teniendo ventaja elegimos escuchar qué tenían para decir los Concejales de la oposición. De cara al año que viene habrá otra composición del Concejo, pero el espíritu no va a cambiar. A mí, que me toca conducir el cuerpo, tengo la vocación de querer que todos los Expedientes salgan por consenso. Si viene Camilo Etchevarren y marca algo para mejorar, bienvenido porque es Concejal y es lo que tiene que hacer. Si viene a decir que no porque no, bueno, allá él o los suyos. Yo creo que, como el Intendente dijo en septiembre, hay que terminar con la grieta en Dolores, todos somos vecinos, todos nos conocemos, nos saludamos en la calle. Tenemos que entender cuál es el rol, y nuestro rol en el Concejo es tratar de crear normas para que a los vecinos de Dolores les vaya mejor. Si no entendemos eso, estamos yendo en contra de nuestros propios vecinos.
