En el marco de un juicio abreviado tramitado ante el Juzgado en lo Correccional 3 Departamental, el juez subrogante Dr. Jorge Martínez Mollard condenó a un vecino de la ciudad de Maipú, por su responsabilidad penal en un siniestro vial ocurrido en julio de 2022, que derivó en la muerte de una joven y dejó a otras dos mujeres con lesiones.
La resolución judicial fue el resultado de un acuerdo consensuado entre la Fiscal Dra. Graciela Andriuolo y el Defensor Particular Dr. Sebastián Angeleri, acuerdo que fue expresamente ratificado por el propio imputado, conforme lo establece la normativa procesal vigente
El hecho: según surge de la Investigación Penal Preparatoria, el hecho tuvo lugar el 26 de julio de 2022, alrededor de las 7 de la mañana, cuando Claudio Irigoin conducía un automóvil Volkswagen Senda por la calle Salta casi esquina avenida La Plata, en un sector rural de la localidad de Maipú.
El conductor lo hacía de manera imprudente, negligente y antirreglamentaria según el fallo, perdiendo por ello el dominio del rodado. En ese contexto, el automóvil impactó violentamente contra una alcantarilla y luego contra una columna de ingreso a una finca, lo que provocó una importante deformación estructural y el posterior vuelco del vehículo.
Como consecuencia directa de la colisión, una de las acompañantes sufrió lesiones gravísimas a nivel cervical, con compromiso de la médula espinal, lo que derivó en un paro cardiorrespiratorio y su fallecimiento. Las otras dos pasajeras resultaron con lesiones leves
Los elementos valorados en el veredicto: el acta de procedimiento policial da cuenta de que personal de la fuerza fue alertado vía radial sobre la presencia de un vehículo volcado con ocupantes atrapados en su interior. Al arribar al lugar, los efectivos constataron que el automóvil se encontraba parcialmente introducido en una zanja, con su parte trasera apoyada sobre una columna de acceso a un establecimiento rural.
En el interior del rodado, sobre el asiento del acompañante, se hallaba una mujer sin signos vitales. A pocos metros del lugar fue localizado el conductor, quien se encontraba en estado de shock y debió ser trasladado al hospital local para su atención médica
Testimonios clave: Durante la investigación se incorporaron diversos testimonios que resultaron fundamentales para reconstruir lo ocurrido. Una testigo relató haber sido despertada junto a su pareja por golpes desesperados en la puerta de su vivienda. Al abrir, una joven vecina pedía auxilio, manifestando que habían sufrido un accidente y que una de sus amigas había fallecido. De inmediato dieron aviso a la policía y al servicio de emergencias médicas.
Por su parte, la pareja de la testigo concurrió al lugar del siniestro, donde encontró a dos mujeres lesionadas y al conductor, a quien identificó como Irigoin, en un estado de absoluta confusión. Del lado del acompañante observó a una mujer sin pulso, a quien decidió no mover ante la posibilidad de lesiones óseas graves
Las declaraciones de las sobrevivientes coincidieron en aspectos sustanciales: habían concurrido durante la noche a un baile en la localidad de General Guido, regresando a Maipú por un camino de tierra, presuntamente para evitar un control de alcoholemia. Varias de ellas señalaron que el imputado había consumido alcohol, que el clima era adverso, con mucha niebla y frío, y que ninguno de los ocupantes llevaba colocado el cinturón de seguridad.
Pruebas técnicas y periciales: a ello se sumaron las pericias mecánicas y accidentológicas, las cuales concluyeron que el conductor perdió el control direccional del vehículo por causas que no pudieron establecerse con precisión, desplazándose hacia la banquina de pasto hasta impactar primero contra la alcantarilla y luego contra la columna.
Resultó especialmente relevante el precario médico, que dejó constancia de que Irigoin se encontraba alcoholizado, extremo que fue reforzado por el acta donde el imputado se negó a la extracción sanguínea, conducta que el magistrado valoró como un indicio en su contra, junto con los testimonios coincidentes sobre el consumo de alcohol previo al siniestro
La responsabilidad penal: Al momento de analizar la responsabilidad penal, el Juez sostuvo que el conjunto de pruebas reunidas permitió derribar el estado jurídico de inocencia del imputado y alcanzar la certeza necesaria para dictar condena.
En su razonamiento, el magistrado señaló que Irigoin violó el deber objetivo de cuidado que le correspondía como conductor, al manejar bajo los efectos del alcohol, en condiciones climáticas adversas y por un camino de tierra, sin adoptar las precauciones mínimas exigidas por la normativa vigente.
Estas infracciones —concluyó el Juez— fueron las que causaron directamente el fatal desenlace, configurándose así el delito de homicidio culposo agravado, en concurso ideal con lesiones leves culposas.
Por lo expuesto, el Juez Martínez Mollard Juzgado resolvió condenar a Claudio Andrés Irigoin, argentino, de 24 años de edad, peón rural, domiciliado en Maipú, como autor penalmente responsable del delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria de un vehículo automotor, y por el nivel de alcohol ingerido, en concurso ideal con lesiones leves culposas.
La pena impuesta fue de tres años de prisión de ejecución condicional y seis años de inhabilitación para conducir vehículos automotores
