SANTIAGO DE CHILE.- El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, generó revuelo en el Palacio de la Moneda a raíz de unas recientes declaraciones sobre el Estrecho de Magallanes en las que señaló que el apoyo de EE.UU. “a la soberanía” sobre el paso marítimo debe estar acompañado por una predisposición del país sudamericano a trabajar en asuntos que sean relevantes para los intereses norteamericanos. No obstante, tras la repercusión, el diplomático aseguró que sus dichos fueron “tergiversados”.
“Si quieren los recursos que tenemos para combatir el crimen organizado y quieren un país que les ayude a proteger sus derechos sobre el Estrecho de Magallanes, entonces van a tener que trabajar en las cosas que también son importantes para nosotros”, sostuvo Judd durante su participación en el Día del Comercio Global 2026, según informó el medio local La Tercera.
El embajador señaló que parte de su trabajo consiste en mantener al tanto a EE.UU. sobre la postura chilena respecto al estrecho y que, en varias ocasiones, recibe críticas. “A veces me meto en problemas por lo que comunico de vuelta a Washington D.C. porque la gente dice: ‘Bueno, ¿por qué siempre se pone del lado de Chile?’ en lugar del otro lado”, expresó.
Luego, agregó: “Si quieren seguir teniendo esa cooperación, esa cooperación es la que les va a permitir combatir el crimen organizado. Entonces también van a tener que trabajar con nosotros en lo que es importante para nosotros y en lo que consideramos respecto a nuestro interés nacional también”.
Chile comercia con el mundo, y Estados Unidos quiere seguir siendo uno de sus socios económicos más confiables.
En el Día del Comercio Global de CSAV, conversamos sobre algo que importa a empresas y trabajadores de ambos países: más comercio, más inversión y cadenas de suministro… pic.twitter.com/bHgFiiGwJf— U.S. Ambassador to Chile (@USAmbCL) October 7, 2026
Las declaraciones del diplomático no pasaron desapercibidas y provocaron malestar en el gobierno chileno. El encargado de responder fue el canciller Francisco Pérez Mackenna, quien sostuvo que su país no requiere de respaldo extranjero para “defender la soberanía”. “Lo primero que yo quiero decir, lo he dicho en reiteradas ocasiones y lo he reiterado en el hemiciclo varias veces: el Estrecho de Magallanes fue, es y será siempre chileno. Fue, es y será siempre chileno”, marcó.
En tanto, el Senado de Chile emitió un comunicado en el que rechazó los dichos de Judd. “En particular, respecto del Estrecho de Magallanes y de nuestros derechos soberanos sobre el territorio nacional, Chile no requiere condicionamientos ni autorizaciones externas para defender aquello que le pertenece y que está respaldado por nuestra historia, nuestro ordenamiento jurídico y el Derecho Internacional”, manifestó.
El mismo escrito afirma que la cooperación internacional es “bienvenida y necesaria” frente a “desafíos comunes”, pero que no puede confundirse “colaboración” con “dependencia”, ni “apoyo” con “soberanía”. “Chile mantiene relaciones de cooperación con Estados Unidos y con muchos otros países, pero estas deben desarrollarse siempre sobre la base del respeto mutuo, la reciprocidad y, fundamentalmente, la independencia y soberanía de cada Estado”, advirtió.
Más tarde, Judd se pronunció sobre las repercusiones y dijo que sus declaraciones fueron sacadas de contexto: “Disfruto de una buena teleserie tal como cualquier persona, pero este drama está siendo tergiversado”.

“Mis palabras fueron claramente sacadas de contexto y en ningún momento condicioné la soberanía de Chile. Agradezco al ministro (de Defensa, Fernando) Barros y a todos aquellos que han reconocido dicho contexto, así como mi larga trayectoria de apoyo a la soberanía de Chile”, siguió.
Por último, esclareció: “Mi presentación de hoy ante la CSAV fue un respaldo firme y positivo a nuestra relación bilateral y a todo lo que Estados Unidos y Chile están haciendo, y pueden hacer, juntos para lograr que nuestros países y el hemisferio que compartimos sean más seguros, fuertes y prósperos”.
El entredicho entre la Argentina y Chile
Semanas atrás, el jefe de la Fuerza Aérea argentina, Gustavo Javier Valverde expresó en una entrevista en el programa de streaming La Fábrica del Podcast que el Estrecho de Magallanes es uno de los puntos donde la Argentina debe intentar mantener su soberanía, lo que produjo el rechazo desde Chile, que envió una nota de protesta.
En este sentido, la Cancillería emitió un comunicado en el que ratificó su compromiso bilateral con Chile, en un intento de evitar cualquier escalada diplomática. “La posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Ambos instrumentos rigen plenamente y son considerados definitivos para la República Argentina”, afirmó la cartera.
El cruce se dio, además, en un contexto en el que Estados Unidos busca tener mayor posicionamiento en la región e intervenir aún más comercialmente. La Argentina, por su parte, elevó su reclamo contra Reino Unido por las Islas Malvinas y anunció la creación de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Además, en las últimas semanas diferentes declaraciones de funcionarios chilenos generaron malestar en la Casa Rosada y aumentaron la desconfianza entre ambos gobiernos, a pesar de la sintonía política entre Javier Milei y Antonio Kast.
